El sector asegurador ha sido un sector que históricamente se ha mirado mucho a sí mismo, siempre le ha costado coger la perspectiva de cliente como el motor del cambio. Quizá por la complejidad del producto, quizá por que era un sector intermediado, el resultado es que el proceso de cambio ha sido más lento que en otras industrias lo que ha incidido en índices de satisfacción de clientes relativamente bajos. Los resultados medios de NPS (Net Promoter Score) del sector se mantienen constantes, alrededor del 0, y muy por debajo de su potencial.
Desde hace unos años
esto viene cambiando y vemos una transformación profunda que va acelerándose y
que impacta en todos los aspectos de la cadena de valor de los seguros, y lo
más importante, ésta viene de cambios externos a las compañías aseguradoras. En
el próximo estudio que saldrá a principios de 2021 haremos un análisis
exhaustivo de estos cambios, pero ya ahora queremos introduciros las primeras
conclusiones que estamos extrayendo, y cuáles son los principales motores del
cambio:
- Hábitos de los clientes: Este es sin duda uno de los principales motores del cambio como decíamos al principio del artículo. El conocimiento de los clientes de los productos aseguradores, unido a los cambios en los estilos de vida, y la digitalización del sector, está cambiando completamente qué productos se van a vender, cómo se van a distribuir, y cómo los clientes van a utilizarlos. Desde el auge de los productos vinculados al riesgo cibernético, la caída del ramo por excelencia: auto, o la proliferación de microseguros, pasando por productos on-demand y nuevos modelos de distribución física, digital e híbrida.
- Nuevos competidores: Observamos una tendencia en el sector en que otras empresas están quedándose parte del pastel, reduciendo así los márgenes y proliferando nuevos competidores como por ejemplo las marcas automovilísticas y empresas de renting/ sharing que a través de programas de suscripción directos con sus clientes retienen diversos riesgos por una fee mensual. Por otro lado, los diferentes actores del sector también se mueven y podemos observar una tendencia a que tanto la mediación como las empresas de reaseguro empiezan a asumir roles técnicos que históricamente han pertenecido a las aseguradoras. Finalmente, el auge de las insurtechs con más de 6.000 millones de USD invertidos desde 2018, están impactando no sólo la distribución, pero incidiendo en todos los procesos del sector.
- Regulación: La regulación ha sido siempre uno de los aspectos más influyentes a la hora de promover (o desincentivar) ciertos cambios en el sector. Desde hace varios años procesos regulatorios como IFRS17 o Solvencia2 han incidido mucho en la concentración del sector. Hoy en día estamos ante un cambio regulatorio externo al sector, pero que tendrá un fuerte impacto en el mismo. Open Banking y la regulación Europea PSD2 que permitirá el intercambio protocolizado y seguro de los datos bancarios de los clientes puede desembocar en una nueva gran oportunidad, pero también en una nueva espiral de bajada en los precios de determinados ramos.
- La tecnología: La tecnología es sin duda el acelerar de todos estos cambios e impacto tanto en el desarrollo de nuevos modelos de negocio, como en la optimización de modelos ya existentes. Las principales tecnologías que vendrán a cambiar el sector y a optimizarlo son: Blockchain, IoT, APIs y RPA.
Estos son los ingredientes para la tormenta perfecta que se avecina para las compañías aseguradoras que no se adapten al cambio. Los próximos 5 años son clave para empezar los proyectos de desarrollo y transformación a una nueva economía que se irá consolidando hasta 2050.
